26 sep. 2011

Yo, Claudio de Robert Graves


Robert Graves fue el responsable de esta obra que tantas tardes de entretenimiento me dio. Yo, Claudio es una autobiografía ficticia del Emperador Tiberio Claudio Druso Nerón Germanico, mejor conocido como Claudio, tercer Emperador de la dinastía Julio-Claudia. En esta obra Graves da muestra de ese gran conocimiento de la época imperial y la cultura romana, un guion que mantiene a uno mismo en vilo, poniéndose irremediablemente en el pellejo de Claudio logra mantenerse vivo mientras su familia se auto-aniquila. 
Para los que vieron primero la serie de la BBC de los años setenta, inspirada en este libro y su secuela (Claudio el dios y su esposa Mesalina) les gusto como a mí deberían considerar leerlas.

¡Importante!
Busquen la editorial que quieran siempre y cuando la lean.

La leyenda de Manco Capác y Mama Ocllo

Como habíamos escrito anteriormente muchas civilizaciones trataron de explicar su origen mediante leyendas esto tenía un impacto en la población pues creían que su destino divino era dominar el mundo conocido por ellos.

Esta historia es relatada por el escritor e historiador mestizo Inca Garcilaso de la Vega, en su obra Comentarios Reales, allá por el lejano siglo XV.
Garcilaso de la Vega es descendiente por vía materna de la nobleza inca, y escucho durante su niñez las historias y leyendas con las que los niños de la nobleza inca se educaban, entre ellas fue esta leyenda sobre el principio del Imperio Inca.

LEYENDA DE MANCO CAPÁC Y MAMA OCLLO.


Ambos hermanos eran esposo, el incesto en la nobleza inca era permitida.
El dios Inti (sol) viendo el estado penoso en la que se encontraba el hombre en la tierra decidió enviar a dos hijos suyos para fundar un imperio, para dicho trabajo les dio una vara de oro en cual debía hundirse suavemente en un lugar escogido.
Ambos hijos nacieron de las espumas del Lago Titicaca (hoy peruano-boliviano) y comenzaron un largo viaje.  Se dirigieron hacía el norte, guiados por su padre, haciendo pacientemente la tarea que se les encomendó. Según instrucciones de su padre,cada vez que se detenían a comer o dormir debían hundir la vara de oro. Los hombres que vieron pasar a la pareja observaron en ellos la majestuosidad de los dioses e inmediatamente los siguieron a escondidas .
Cierto día la pareja llego a un bello valle y se colocaron en la cima de una montaña llamada Huanacauri cerca al valle del río Huatanay en el Cuzco. Tal como dijo su padre, el dios Inti, la vara se hundiría en el sitio elegido, cosa que paso en ese mismo lugar.
Así se fundo Cuzco que significa "ombligo" ya que los incaicos creían que esta parte del cuerpo es vital y además es el centro del mismo.
Una vez Manco Capác vio que se había elegido el lugar, llamó a todo los hombres que se mantenían detrás de él viendo el acontecimiento y les enseñó a cazar, sembrar, hacer casas. Mientras su hermana y esposa Mama Ocllo enseñó a las mujeres a hacer ropas de las lanas de la llamas, cocinar y a ocuparse de la casa.

Según el relatos, los descendientes de ambos dioses fueron los futuros emperadores incas.


Fuentes: Wikipedia
www.historiacultural.com
www.diosesdelperu.blogspot.com

25 sep. 2011

El Tenedor y su historia.






El tenedor llegó a Europa procedente de Constantinopla a principios del siglo XI de la mano de Teodora, hija del emperador de Bizancio Constantino Ducas. Lo llevó a Venecia al contraer matrimonio con Domenico Selvo, Dux de aquella república. Pero Teodora era tachada por sus contemporáneos, por esta y otras refinadas maneras orientales, como escandalosa y reprobable.
Los defensores del tenedor intentaron varias veces introducirlo en Francia sin éxito. En la Edad Media Catalina de Bulgaria quiso hacerlo popular en la corte pero los franceses la consideraron cursi y licenciosa. Más tarde fue Carlos V de Francia, que lo conoció en Venecia tras la vuelta de un viaje de Polonia. Pero esta vez el fracaso tuvo motivos puramente sexuales: el rey y sus inseparables amigos tenían fama de homosexuales y el tenedor volvió a perder la batalla al ser considerado como un objeto caprichoso propio de personas un tanto equívocas.
La realidad es que el rechazo que tuvo el tenedor durante siglos obedecía más a una falta de habilidad de los comensales que a una posible falta de utilidad. Un autor contaba cómo los comensales se causaban heridas con ellos, pinchándose con sus afiladas púas los labios, las encías y la lengua.
Ya en el siglo XVII el viajero inglés Tomas Coyat cuenta lo generalizado que estaba el tenedor en Italia. En España encontramos referencias en el siglo XIV como un instrumento que usaban los maestros trinchadores, y el marqués de Villena, en un tratado de 1423 titulado Arte Cisoria, incluye un utensilio cuya descripción corresponde a un tenedor de tres puntas. El uso del tenedor se generalizó en España en el siglo XIX y en concreto fue Barcelona donde se creó la primera industria en la fabricación de estos indispensables, en la actualidad, utensilios.

Los Incas

La historia de los Incas es muy interesante, sus comienzos se pierden entre la realidad y la leyenda. Siempre quisieron presumir, como otros pueblos exitosos, en que su naturaleza era divina. Sus lideres eran sabios, podían perdonar a los vencidos y hacerlos parte de su imperios con total autonomía, siempre y cuando les proporcionaran ejércitos y tributos, o caso contrarios los podía aniquilar y desaparecer de la faz de la tierra y la historia.
Podríamos comparar al Inca con el Rey Persa, pues controlaba miles de ciudades y capitaneaba sus ejércitos si la situación lo requería, tenía que ser el primero en todo.
Podríamos ver mucha similitud con los romanos antiguos pues adoraban a sus antepasados, las familias que descendían de un solo pariente adoraban al muerto llevando su momia en procesión.
En fin, este es un preámbulo para lo que sigue.... PASAJES DEL TIEMPO: sección INCAS