27 jul. 2011

La herramienta contra las malas vibras - según Pompeya

El pueblo romano era supersticioso, tenían una cantidad inigualable de dioses muy aparte de los dioses olímpicos que se encontraban hasta en el inodoro, pero no solo el romano temía a estos dioses sino también a la envidia y mala energía de sus congéneres, para protegerse de estos problemas los romanos como los de Pompeya - cuidad arrasada por el Vesubio - dibujaban en las puertas de sus hogares penes de dimensiones míticas y escribian "Aquí yace la felicidad", sin lugar a dudas estos penes representaban a Príapo - hijo de Marte y Venus - que según los antiguos alejaba a los ladrones, mal de ojo y además garantizaba abundancia.


Sería una casa particular la que dé la bienvenida con este tipo de anuncios en la actualidad pero lo romanos eran muy abiertos de mente y esto lo tomaban como un asunto religioso.